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"Lucía Proverbio: La psicología deportiva, ¿un área olvidada?"

Imagen
Temática
Psicología deportiva
Medio
Doble y Falta
Medio
Medio digital
Conductor/a - Periodista
Martín Barrientos
Otro/a entrevistado/a
Lucía Proverbio
Fecha
FUENTE
http://dobleyfalta.com/lucia-proverbio-la-psicologia-deportiva-un-area-olvidada/

El equipo de dobleyfalta.com charló con Lucía Proverbio, especializada en psicología deportiva, para saber como trabajan y la importancia que tienen en el básquetbol uruguayo. Ella actualmente es psicóloga de tres categorías de las formativas del Club Lagomar.

Lucía jugó al básquetbol desde muy chica, se inició en Auriblanco, pasó por Capurro y luego en Aguada, pero actualmente práctica en Welcome, Club que le queda cerca de su casa. Entró a la Facultad de Psicología con la intención de volcarse hacía el área deportiva, para evidentemente unir su profesión con su amor por la naranja.

¿Por qué la psicología deportiva?

Entré a la facultad sabiendo que quería especializarme en deporte. Yo jugué al básquetbol, trabajé en Auriblanco, mi padre, mi tío y mi madre jugaron al básquetbol, vengo de una familia bastante basquetbolera y es algo que lo tengo a flor de piel.

¿Fue algo nuevo para vos la psicología deportiva?

Fue todo nuevo. En la facultad recién tuve mi primer contacto con la psicología deportiva. En el primer semestre, tuvimos que hacer un trabajo y elegimos trabajar con el rol del psicólogo deportivo. Digamos que ahí comencé a saber cosas sobre la psicología deportiva.  ¡Está demás! (sonrisa enorme de por medio).

¿Actualmente estás con algún proyecto en algún club o también personal?

Sí, estoy trabajando con las tres categorías más grandes de las formativas de Lagomar. Empecé este año y trazamos un camino que a finales del 2020 tendrá su balance y evaluación. Ahí sabremos como se sintieron ellos, como les fue y como yo los veo. De todas maneras, en esta situación que vivimos, sin campeonato, complicó un poco la evaluación.

¿Cómo se encara un trabajo ante chicos que se encuentran sin motivación por no competir y también con lo novedoso que debe ser para ellos contar con un profesional de psicología en el equipo?

El primer mes fue todo de observación, iba al club y solamente miraba desde la grada. Luego sí, me presenté y les comenté que iba a trabajar con ellos. También les pregunté si conocían el rol que tenía un psicólogo deportivo y sobre que le gustaría trabajar conmigo. A raíz de eso y de las observaciones se elaboró un plan de trabajo, que evidentemente fue variando por el problema con el Coronavirus. Hace unas semanas evaluamos la motivación de los chicos, que volvieron a entrenar pero de forma extraña, no se podían pasar la pelota, cada uno tenía la suya. Era todo muy raro para ellos.

¿Tu trabajo es independiente al del cuerpo técnico?

El trabajo mío es independiente, aunque hay algunas cosas que siempre hay que hacerles saber. Los mantengo al tanto a los entrenadores de las cosas que se trabajan. Lo mismo ellos conmigo, si hay alguna situación que desconozco de tal chico, ellos enseguida me lo advierten y se arma un trabajo particular para una situación puntal. Digamos que en este caso, es donde se trabaja en conjunto. Pero después cada profesional hace su labor de forma independiente, ellos por un lado y yo por el mío.

¿Te sorprendió que Lagomar apueste a la psicología deportiva, sabiendo que no es común en el básquetbol uruguayo?

Sí, pero una vez que llegas te das cuenta que el Club va por el buen camino. Hay obras constantes para mejorar la infraestructura, se hizo un nuevo gimnasio, están haciendo piscinas y otra cancha. Están creciendo un montón. Siento que va todo de la mano, cuando hay inversión en infraestructura también tiene que existir en el capital humano. Sobretodo en el ámbito de formación, donde está el desarrollo.

Lucía también realizó un trabajo con el plantel femenino de Deportivo Paysandú, previo a la Liga Uruguaya. Un ámbito diverso al de Lagomar, por diferentes circunstancias.

Se me dio la oportunidad de trabajar con ellas y fue genial. Tienen un grupo re lindo, que es medianamente nuevo. Por suerte, les gustó el trabajo y quizás después de la Liga se pueda retomar para ver que resultados obtuvieron y trabajar a partir de eso.

El trabajo cambia, hay que ponerse en el lugar de la otra persona y entenderla. Nos encontramos con chicas que tienen otros asuntos (madres, trabajos, estudios universitarios). En el básquetbol femenino, en Deportivo  Paysandú, no están las mismas aspiraciones que tienen algunos chicos de Lagomar, que es llegar a primera y ser profesional. Es una realidad, lamentable, pero hay que lidiar con ella. Por suerte, todo está cambiando y ahora hay chicas que ya emigran para el exterior y van a poder jugar profesionalmente.

¿Qué aspectos se trabajan en la psicología deportiva?

Hay un área más cognitiva, donde se trabajan en la atención, concentración, memoria, motivación, también la coordinación. Después está la parte que se trabaja en deportes de equipo. En estos entra lo grupal, que también tiene su parte individual, porque todos somos diferentes, pero tenemos un objetivo en común. Para eso se trabajan en los roles, las relaciones y hay mucho de la comunicación. Más allá que sea un proceso cognitivo, tiene un factor muy importante en los deportes colectivos.  Se abarcan muchos aspectos, como también puede ser el rol del entrenador, la imagen que tiene el entrenador. Además, del rol de los padres y de los jueces. A veces los más grandes son un factor de mucho estrés para los chicos.

Respecto al asunto de los padres, ¿Cómo se trabaja con ellos? ¿Existió una reunión?

A principio de año tuvimos una reunión, pero ahora con este posible comienzo de campeonato también voy a intentar tener. Sobretodo porque seguramente no puedan acceder a los partidos por la situación que vivimos. Por eso creo que es importante hablar con ellos, saber como fueron estos meses para ellos. Es importante el trabajo con ellos, el padre o la madre es un compañero/a, tienen que ser una ayuda, aunque a veces generen un estrés importante en su hijo/a.

En mi caso, este año por ahí el contacto con los padres no fue mucho, dado que el trabajo en sí que quería realizar era con el torneo en juego. Trabajar el rol del padre en cada partido, el apoyo y las actitudes. Todo esto no pasó. Pero más allá de eso, el interés y la relación que tienen conmigo es muy buena. Es importante que ellos sientan que pueden contar con una persona más en el Club. Y eso por suerte me lo hicieron saber.

¿Qué tan importante es el trabajo mental en los jugadores? Un campo olvidado por muchos agentes implicados en el básquetbol.

El psicólogo deportivo recién ahora está teniendo como más importancia y ganando terreno. Por suerte, ahora en la UDELAR se abrió la especialización, porque el trabajo mental es igual de importante que el físico. Es un trabajo que va a la par. No sirve de nada medir 2 metros, tener los mejores músculos, si después a la primera falta te enojas y terminas perjudicando, tanto a vos mismo como también al equipo. O mismo, a veces se dice “se puso el balde”  y el rendimiento termina siendo peor. Después llega el momento de la frustración. El deporte es así, las frustraciones están siempre y hay que intentar manejarlas de la mejor manera.

Hoy por hoy, chiquilines tienen la posibilidad de irse desde muy chico al exterior porque acá jugaron muy bien, pero allá no rinden. Y se dice que se “pinchan” o lo “pincharon”. El deporte es muy cambiante, permanentemente hay que adaptarse a circunstancias nuevas, equipos nuevos, entrenadores nuevos y compañeros nuevos.

La presión es otro factor importante que hay que saber dominar. Y para eso el trabajo mental es fundamental. El deporte tiene eso que siempre hay que ganar y es complicado. Incluso algunos chiquilines hasta el día de hoy me dicen que no quieren repetir lo qué pasó en tal partido. La realidad es que acá se mide todo por el resultados, pero entre partido y partido pasaron varios días, decenas de cosas y mismo por ahí el entrenamiento cambió. Yo siempre les digo que como psicóloga lo que me interesa es ver un desarrollo de ellos completo, no una victoria por 50 puntos. Que si pasa, la vamos a celebrar, obvio. Muchas veces escuchamos a personas comentar sobre un rendimiento bueno o malo con la frese “son partidos” y es así. Hay partidos y partidos, entre ellos quizás pasaron mil cosas.

¿Qué tanta importancia le da el básquetbol local a la psicología deportiva?

Es real que viene ganando terreno. Ya tengo conocidos que están trabajando con equipos de Primera División, ejemplo Bruno Dilema con Colón. Todavía falta un montón, pero ya se está introduciendo. De todas maneras, falta también que se valore el trabajo del psicólogo. Podemos tener centenares de profesionales trabajando, pero si no dan el lugar necesario, materiales o no le pagas y le pones trabas, no sirve de nada tenerlos. Tiene que existir la oportunidad, pero también la garantía, porque esto es un trabajo. Es alguien más en el equipo, así cómo está el médico o el kinesiólogo. Todavía falta mucho, pero los psicólogos se están haciendo lugar en el básquetbol.

¿Qué ventajas tiene un equipo que cuenta con un psicólogo?

Evidentemente tendrán una formación más completa del deportista, tanto para las tomas de decisiones, como también con las frustraciones. Hay mejorías en la comunicación, porque se manejan los roles que tiene cada jugador en el equipo, el rol del entrenador y como se maneja con los jugadores. Hay entrenadores que varias veces insultan a sus jugadores y por ahí le funciona, pero en algún momento se va a topar con un jugador que seguro va a reaccionar distinto. Por eso es clave el conocimiento para la comunicación intragrupal y el funcionamiento del equipo, para que se logren resultados deportivos, que definitivamente es lo que más se valora para medir el rendimiento.

¿Existen problemas cuándo hay selecciones por parte de los entrenadores?

Sí, en las formativas de Lagomar hay planteles A y B y un poco viví eso este año. Hay frustraciones, se manejan sentimientos de fracaso por parte de chicos, pero también de los padres. Hay que hacerles saber que los entrenadores tienen un trabajo que busca siempre lo mejor para los jugadores. A veces estar en los B no significa que no tengas la capacidad para jugar en el A.  Lo que se busca es el mejor desarrollo del jugador.

Todo esto es una tarea sumamente complicada para el entrenador, no se si hay psicología deportiva en el curso de entrenadores, pero sería lo adecuado porque realmente tiene que pasar por situaciones delicadas y con chicos muy jóvenes. Además, hay que tratar con jueces, padres, y claro, con los jugadores. Puede ser muy estresante. Hay veces que vemos reacciones de entrenadores que son horribles (insultos, romper la tabla) donde se juzga el ejemplo que le da a los chicos. Por ahí, hay que tratar de ayudarlo, acompañarlo y darle conocimientos para que pueda superar estos problemas. Es verdad que todos nos podemos desbordar, pero quizás se le pueda dar herramientas para que pueda manejarlo de otra manera.

Theodoros Papaloukas, bicampeón de Euroliga y Plata en Japón 2006 con Grecia, dice que “el básquetbol es psicología pura” y Lucía Proverbio acompaña esa frase, argumentando que “existe una toma de decisiones constante, que tienen consecuencias inmediatas con frustraciones y motivaciones, dependiendo de los resultados”.

¿Cuál es tu visión de la psicología deportiva de acá a 10 años?

La psicología deportiva seguirá en crecimiento, o por lo menos eso es lo que quiero. Que se siga mejorando en la formación, sobretodo, la calidad y es clave el valor que nos den las instituciones. Que nos tengan en cuenta tanto en Primera División y en Formativas para generar Ligas más profesionales, como también jugadores con un mayor desarrollo.

A nivel personal (y que no quede como egocéntrica), espero contribuir con lo que pueda. Seguir formándome aún más para poder ayudar en este crecimiento. Agregar que junto a Karina Curione, mi tutora del trabajo final de grado de la Universidad (Motivación en basquetbolistas amateurs y profesionales), estamos haciendo una investigación de la escala de motivación deportiva, sobre el uso que tiene y el impacto en las investigaciones. Además, le propuse poder hacer la escala para el español rioplatense (actualmente se utiliza la que está en español de España). Tengo como objetivo eso, tratar de dar esa pequeña contribución para la psicología deportiva en Uruguay, pero que también puede servir para Argentina.

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