Una jornada cargada de historia, debate y hallazgos académicos reunió a estudiantes, docentes e investigadores de la Facultad de Psicología para pensar colectivamente cómo se construyó —y cómo se sigue construyendo— la psicología en Uruguay. Entre archivos, testimonios y preguntas incómodas, la presentación del Seminario La Organización de la Historia 2025: Contribuciones a la historización de la Psicología en el Uruguay (1933-1999) ofreció un mapa vivo de un campo en permanente revisión.
El encuentro tuvo lugar el 19 de noviembre en el Salón 13 de la Facultad y contó con la participación del decano Enrico Irrazábal; los docentes Jorge Chávez y Cecilia Baroni; y los responsables del seminario Luis Leopold, Alejandro Apai y Juan Sosa. Estudiantes de grado y posgrado acompañaron la presentación de los avances de este espacio de investigación colectiva dedicado a revisar los procesos de formación, institucionalización y ejercicio profesional que configuraron la disciplina en el país.
El Laboratorio Psicopedagógico “Sebastián Morey Otero” y el Centro de Estudios Psicológicos: dos modos de legitimar la psicología en Uruguay (1933-1953)
Las ponencias comenzaron con la intervención de Steban Florín, quien comparó dos instituciones clave para entender cómo se intentó legitimar la psicología entre 1933 y 1953: el Laboratorio Psicopedagógico “Sebastián Morey Otero” y el Centro de Estudios Psicológicos (CEP), fundado por Radeki. Analizó cómo cada espacio definió el objeto psicológico, qué criterios de cientificidad adoptó y qué dispositivos técnicos desplegó.
Florín explicó que el laboratorio estatal apostó por una práctica psicotécnica centrada en tests y fichajes escolares, mientras que el CEP —financiado por RADEX— impulsó una propuesta teórica unitaria basada en el discriminacionismo afectivo. Subrayó que estas racionalidades divergentes evidencian una psicología uruguaya surgida de proyectos fragmentarios, a veces contrapuestos, que anticipan debates actuales sobre pluralismo, autonomía disciplinar y articulación entre teoría y técnica.
Graduaciones y trayectorias visibilizadas de mujeres: el caso de la Licenciatura en Psicología de la Facultad de Humanidades y Ciencias (1961-1976)
Anna Fernández, Melanie Machado y Rossana Viñoly presentaron el estudio Graduaciones y trayectorias visibilizadas de mujeres, donde reconstruyeron la nómina completa de la Licenciatura en Psicología entre 1961 y 1976. Analizaron los picos y caídas de graduaciones —con un 72,9% de mujeres— y destacaron que la primera graduada fue Sara Luisa de Urtuay. Su recorrido, junto al de Josefina Walk y otras cuatro psicólogas, reveló una producción académica amplia, con libros, artículos y participación internacional.
Las investigadoras señalaron el impacto de la conflictividad política previa y posterior al golpe de 1973 en estas trayectorias y advirtieron sobre la urgencia de conservar y digitalizar archivos personales e institucionales para evitar pérdidas irreparables. Recuperar estas historias, afirmaron, contribuye a reconstruir la disciplina y a reparar la ausencia histórica de mujeres “no vistas ni escuchadas”.
Dictadura, tortura y psicología en Uruguay (1973-1985): violencia estatal, resistencia y desafíos éticos
Ángela Fagúndez y Micaela Núñez examinaron el rol complejo y ambivalente de la psicología durante la dictadura (1973–1985). A partir de fuentes parlamentarias, bibliográficas y documentos de época, reconstruyeron cómo el régimen desplegó la violencia estatal, el silenciamiento y el miedo como dispositivos de control, utilizando herramientas psicológicas tanto en propaganda como en prácticas de interrogatorio y tortura.
Revisaron el cierre y la intervención de la Universidad —especialmente en Psicología y Humanidades—, la subordinación de la disciplina al enfoque médico y las dos caras del quehacer profesional: su uso represivo y su resistencia ética. Incorporaron reflexiones sobre trauma, género, maternidad como recurso de coerción, trauma transgeneracional y la necesidad de recuperar una psicología comprometida con los derechos humanos, la memoria y la reparación.
Aportes para la revisión de la obra de Aída Fernández (1920–1984)
Yeny Neyra presentó una revisión de la vida y obra de Aída Fernández, psicóloga y psicoanalista uruguaya destacada por su labor clínica, su impulso institucional y sus vínculos con el arte. Su investigación recuperó publicaciones, archivos y testimonios, con especial atención al libro Aportes psicoanalíticos al estudio de la homosexualidad (1970), donde se observan tensiones entre el enfoque kleiniano dominante y la sensibilidad clínica de Fernández.
Neyra destacó su trabajo en el Hospital Pedro Visca, su participación en grupos psicoanalíticos y experiencias innovadoras como el dispositivo terapéutico con música. Señaló la importancia de profundizar en la historia de las mujeres en la psicología uruguaya y en los cruces entre psicoanálisis y género.
El reposicionamiento institucional de la psicología en Uruguay (1984-1999)
Leandro Hernández y María Zugarramurdi analizaron los procesos que reconfiguraron el lugar institucional de la psicología entre 1984 y 1999. Partieron de un interés inicial por indagar los efectos de la dictadura, pero las fuentes disponibles los llevaron a centrarse en tres hitos: la creación del IPUR en 1987 como centro único de formación; el pasaje a Facultad en 1994, atravesado por debates sobre autonomía, cogobierno y una integración limitada al CDC; y la tramitación de la Ley 17.154, promulgada en 1999, que reguló el ejercicio profesional tras décadas de disputas.
Señalaron que estos procesos avanzaron en paralelo y dejaron abiertas líneas de investigación sobre figuras clave, dispositivos de enseñanza y corrientes afectadas por la dictadura.
Literatura y psicoanálisis: el número 82 de la Revista Uruguaya de Psicoanálisis (1995)
La última intervención fue de Valentina Igarzábal, quien analizó la relación entre literatura y psicoanálisis a partir del número 82 de la Revista Uruguaya de Psicoanálisis (1995), el primer volumen dedicado íntegramente al tema en Uruguay. Explicó que eligió este enfoque por su interés personal y por la sorpresa de encontrar una producción significativa previa.
La ponente revisó la influencia literaria en Freud y las tensiones actuales del vínculo, retomando aportes de Piglia y Garayalde. Describió la estructura del tomo: editorial, in memoriam, una sección temática centrada en tres cuentos (Cortázar, Guimarães Rosa y Onetti) y artículos de tema libre. Concluyó que el número mantiene vigencia, abre múltiples líneas de investigación y evidencia la relevancia de las revistas culturales en la producción de conocimiento.