Los Centros de recreación y cuidados reciben a niños y niñas en Facultades, Escuelas e Institutos de la Udelar, mientras sus referentes adultos trabajan o estudian allí. Esta política institucional se lleva adelante en casi 20 servicios universitarios. Algunos de ellos cuentan con el apoyo del Municipio B y, en varios casos, ese servicio se extiende a las familias que viven en el entorno de los locales universitarios.
En particular, la Cooperativa de Trabajo Homoludens trabaja en los Centros de recreación y cuidados de la Facultad de Ciencias Sociales (FCS) y la Facultad de Ciencias Económicas y Administración (FCEA). A la vez, estos espacios reciben a niños y niñas de servicios universitarios cercanos como la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo y la Facultad de Información y Comunicación.
El libro cuenta con aportes de la profesora Karina Batthyány (FCS), la periodista especializada en feminismos Stephanie Demirdjian y la pedagoga argentina Graciela Frigerio, así como de las familias que participan de los espacios de cuidados, los Decanatos de las Facultades donde trabaja Homoludens, la Red Pro Cuidados e integrantes de la cooperativa de recreación y cuidados.
La apertura del evento de presentación estuvo a cargo de Soledad Spoturno y Alicia Dambrauskas, integrantes de Homoludens. Ambas saludaron la presencia de compañeras y compañeros que han pasado por los espacios de cuidado, agradecieron a las personas que ayudaron a establecer dichos centros y a quienes participaron de alguna manera en esta publicación. Comentaron que la idea de reunir en un libro las experiencias de trabajo de la cooperativa en la Udelar, surgió en 2023, hoy «es una alegría compartir con todas ustedes la materialización de este proceso», señaló Spoturno.
A continuación intervino Virginia Vilche, asistente del Rectorado y coordinadora de la Comisión Central de Cuidados (CCC) de Udelar. Sostuvo que nuestra universidad no es ajena a la frase «cuidar es político» y para el Rectorado, esta presentación es muy importante. La institución viene generando una política de cuidado e intenta que llegue a ser de carácter integral, tanto para la comunidad universitaria como para las personas que la rodean, expresó. Afirmó que este es un proceso de construcción conjunta donde Homoludes «nos ha acompañado desde el principio».
Destacó que este libro, de lectura amigable y diseño atractivo, incluye un racconto de lo realizado por la cooperativa y al mismo tiempo «nos da una referencia muy importante sobre cómo ha evolucionado esta política a través de los años en el ámbito universitario». En la Udelar, la política de cuidados nació hace más de una década en las Comisiones de Género de las Facultades, explicó, «esta es una política de género y la defendemos así», ya que busca traer algunas soluciones que reduzcan las brechas entre las posibilidades de desarrollo de hombres y mujeres, si bien muchos varones son usuarios de los dispositivos de cuidado.
Cuidado con inclusión, libertad y derechos
Vilche resaltó que el primer Centro de recreación y cuidados universitario se creó en la Facultad de Psicología en 2017. Año a año se fueron abriendo otros, tanto en modalidad vacacional como de funcionamiento anual y en este proceso, la Udelar contactó a Homoludens, que asumió la gestión de estos espacios en algunas Facultades. Actualmente nuestra universidad cuenta con 19 de estos centros en todo el país y ha creado una comisión central que desde 2019 gestiona parte del presupuesto destinado a estos a esta política, «que aún es insuficiente», informó. Agregó que hoy, la CCC considera la posibilidad de generar espacios y dispositivos para otras poblaciones que no sean solamente niños, niñas y adolescentes.
Para Vilche, las experiencias volcadas en este libro presentan «un modelo a seguir» y un paraguas conceptual en torno a los cuidados. Citó fragmentos del libro que exponen las bases de este modelo: «se plantea el desafío de cómo construir un espacio de cuidados en una lógica que no reproduzca los estereotipos de género, que sea inclusivo e igualitario, donde la diversidad se constituya como un valor y donde se favorezcan las prácticas de corresponsabilidad».
Además, la cooperativa asume el desafío de implementar una experiencia educativa «que trascienda a la tradicional concepción de guardería y de extensión de la escolarización», con énfasis «en la convivencia, la corresponsabilidad, la libertad en los espacios sin estereotipos de género ni violencia, donde se dé la vivencia de lo lúdico y la gestión del tiempo libre como derecho de las infancias no solo a ser cuidadas, a estar y permanecer en un espacio seguro, sino también a tener vivencias significativas en estos espacios», indicó Vilche. Este enfoque transversaliza desde la propia práctica elementos que hacen a la inclusión, los que se relacionan con las políticas de género y con «cómo la Universidad quiere concebirse hacia la interna y hacia lo externo», señaló.
Por su parte, la decana de la FCS, Carmen Midaglia, se refirió a la creación del Centro de recreación y cuidados en su Facultad, proceso que «no fue nada fácil» y que enfrentó «muchísimas resistencias». Explicó que en esta casa de estudios el espacio funciona de 17 a 22 horas, el horario de clases que nuclea la mayor cantidad de estudiantes. Anteriormente, en este turno numerosas estudiantes no podían permanecer durante todo el horario porque tenían que asumir tareas de cuidado y otras, concurrían con sus hijos o hijas. Además, muchas docentes sólo se desempeñaban en el horario matutino para poder cuidar a sus hijos e hijas luego de las 17 horas. Por la misma razón, estas profesoras tenían poca visibilidad entre el estudiantado y en consecuencia, asumían la orientación de trabajos finales y tesis en menor grado que sus colegas varones. Esta tarea influye en el desarrollo de las carreras académicas, acotó.
La discusión sobre estos temas en la Facultad, motivó propuestas para generar algún dispositivo de cuidados que permitiera a sus trabajadoras/es y estudiantes desarrollar sus trayectorias, que no fuera «una guardería» sino un espacio «contra mercado y contra Estado», explicó. Hoy es posible comprobar los beneficios de esta política para estudiantes, docentes y funcionariado TAS, este centro es parte integrante de la institución, «no nos imaginamos la Facultad sin el espacio de cuidados y sin Homoludens», destacó la decana. Agregó que el centro se ha ido adaptando a una rotación permanente de niños y niñas, semestre a semestre, de acuerdo a los cursos que se dictan, y también a la integración de familias del barrio en acuerdo con el Municipio B. «Este tipo de iniciativas muestra que cuidar es un acto político y las instituciones tienen que promoverlo al interior de sus estructuras», señaló.
Corresponsabilidad y participación
Maximiliano Debenedetti, funcionario TAS de la FCS y padre usuario del Centro de recreación y cuidados, destacó que esta experiencia implica «una responsabilidad colectiva», esto es fundamental y «es lo que hace que este proyecto sea importante», sostuvo. Valoró la oportunidad que tienen las niñas y niños de compartir el espacio con personas de realidades muy diversas, como por ejemplo las y los migrantes que viven en la zona de la Facultad y son usuarios del espacio. En esta experiencia, todos los actores se han vinculado en permanente diálogo y con una mirada espontánea, planteó, «para nosotros como padres es fundamental tener un lugar donde poder confiar, que no es una institución, sino otro sistema de cuidado que es parte de la familia también». Finalmente afirmó que el centro «también es un lugar de aprendizaje», para los niños y para los padres.
Por su parte Scarlet Romero, madre usuaria del centro, comentó que llegó a Uruguay desde Venezuela hace dos años junto con su hijo, que tiene autismo no verbal. Indicó que su experiencia de integración en el país fue buena, tanto en la escuela como en otros ámbitos. En particular, su hijo disfruta mucho del espacio de cuidados de la FCS, afirmó, para ella es muy enriquecedor que el niño «ame su espacio, que llegue con emoción, que él llegue feliz porque va a jugar, porque va a estar contenido en un espacio donde no se está viendo el espectro autista, no se está viendo si él habla o no habla, sino que lo tratan como un igual». Afirmó que cuidadoras y cuidadores hacen sentir su cariño no solamente hacia él, sino también hacia ella. Para Romero, este ha sido un espacio de puertas abiertas realmente inclusivo, «no inclusivo desde un discurso», que le permite todos los días aprender algo nuevo de su hijo y agregó: «me sentí tan bien dentro de la Facultad que empecé a estudiar Trabajo Social; ahora soy estudiante».
El cierre de la presentación estuvo a cargo de Frigerio, quien se mostró conmovida por las intervenciones de padres, madres y trabajadores de los centros de recreación y cuidados, que le permitieron observar el «clima de extrema confianza» entre ellos. Destacó la calidez y emoción en esta presentación, que se realizó sin «discursos huecos de sentido» y en cambio, pudo apreciar que quienes tomaron la palabra encarnan «un modo de saber, un modo de pensar, un modo de hacer, un modo también de pensarse».
Frigerio también destacó la aparición de palabras «muy potentes» como democracia, participación, comunidad ampliada. Sostuvo que Homoludens no constituye tan solo un equipo sino un grupo que «tiene todo lo del equipo, pero además deja que circulen los sueños y permite que circulen los fantasmas». Hoy, «esa existencia grupal tiene reconocimiento público que es merecido», indicó.
Expresó que durante esta presentación hubo abrazos reales y también simbólicos, «de sentir la solidaridad encarnada, de saber que se puede contar con el otro, que se puede llegar con una necesidad y un problema y harán lo posible aún sin ser magos para que eso pueda tener una traducción, para que unos niños puedan tener aires respirables en tiempos de aires viciados». «Les deseo les dure ese espíritu combativo y combatiente» para que todavía podamos pensar en políticas de la dignidad, de la justicia, de la igualdad y en políticas emancipatorias», expresó, «felicitaciones a todos, a todas».
El libro «Cuidar es político: espacios de recreación y cuidados. Homoludens en Udelar» se entregará en forma gratuita a toda persona interesada. El material se puede solicitar a través del correo homoludensrecreacion@gmail.com
Fuente: https://udelar.edu.uy/noticias/responsabilidad-colectiva-se-presento-li…