Durante la última dictadura, la psicología fue objeto de un proyecto de reordenamiento disciplinar y, al mismo tiempo, sus saberes y prácticas fueron utilizados como parte del accionar represivo del régimen. Una investigación del Grupo CSIC Historia de la psicología y saberes “psi” reconstruye qué ocurrió con la disciplina durante esos años y qué usos hizo de ella la dictadura.
El equipo presentó avances de su investigación a fines de agosto en el XXVI Encuentro Argentino de Historia de la Psiquiatría, la Psicología y el Psicoanálisis, realizado los días 28 y 29 de agosto en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba. Allí expuso tres ponencias:
- Psicopolítica: usos de los saberes psi por la dictadura cívico-militar en Uruguay (1973-1985)
- De la Licenciatura a la Escuelita: la reconfiguración de la formación en Psicología en Uruguay durante la dictadura (1973-1985)
- Gubernamentalidad autoritaria y saberes psi: entre subjetivaciones dóciles y racismo de Estado
Las tres forman parte del proyecto Psicología y Dictadura: historia de la recepción y aplicación de la psicología en el marco de la dictadura cívico-militar en Uruguay (1973-1985), que el grupo desarrolla desde el año 2025. La investigación aborda la formación, el ejercicio profesional, los derechos humanos, el exilio y la acción psicológica.
Reordenar la psicología
En 1974, el gobierno cívico-militar cerró la Licenciatura en Psicología y, unos años después, instaló la Escuela Universitaria de Psicología. La investigación sostiene que esta transformación formó parte de un proyecto de reordenamiento disciplinar que redefinió el objeto, los métodos y los límites de la psicología como campo de saber y como profesión.
La nueva formación quedó subordinada a la autoridad médica y perdió, en parte, los marcos sociológicos, históricos y críticos que habían caracterizado a la formación hasta ese momento. Las investigaciones analizan este proceso como una “reconversión moral” vinculada al control de disciplinas cuyos saberes podían incidir sobre la conducta y las dinámicas colectivas.
Al mismo tiempo, los saberes y prácticas psi fueron empleados deliberada y sistemáticamente como parte del aparato represivo, particularmente en el campo de la denominada “Acción y/o Guerra Psicológica”, afirman los y las investigadoras. El propósito era intervenir sobre las formas de vida de la población y adecuarlas a los patrones existenciales del modelo de sociedad que el régimen y las derechas proyectaban como el “Nuevo Uruguay”. Para ello se articularon saberes y prácticas psi con mecanismos de represión, censura y terror.
Los trabajos de investigación también indagan sobre las características subjetivas que buscaban promover esa racionalidad de gobierno. En sus expresiones más extremas, afirman, los saberes psi utilizados en la “Guerra Psicológica” mostraron su potencial represivo y aniquilador. Estos usos ponen en cuestión la idea de la psicología como un saber al servicio de mejorar las condiciones de existencia y abren una pregunta sobre el carácter político de los saberes y su capacidad para transformar vidas y realidades.
El equipo que participó en el congreso está integrado por Sofía Pi Legnani, María Victoria Areosa, Pablo Piquinela, Jorge Chávez, Gabriel Rodríguez, Diego Pérez, Esteban Suárez, Eliana Crusi y Giuliana Lamas.