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“Por quienes vendrán”: Un recorrido sobre la adolescencia trans en los liceos uruguayos

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¿Cómo es el día a día de un joven cuando su identidad es vista como una “incomodidad” por su entorno? ¿Cómo se habita un liceo estructurado para identidades binarias que te señalan como un “sujeto inesperado”? Estas preguntas están en el centro de la tesis doctoral de Gonzalo Gelpi, docente de la Facultad de Psicología de la Universidad de la República (Udelar), titulada Por quienes vendrán. Transiciones de género en la adolescencia: experiencias de adolescentes trans* en el cotidiano escolar de Enseñanza Media.

La tesis fue defendida por el docente del Instituto de Psicología de la Salud en el marco de su doctorado en Sentidos, Teorías y Prácticas de la Educación. A través de un enfoque cualitativo que incluye entrevistas a 27 estudiantes trans y ocho referentes de Sexualidad de centros educativos, Gelpi analizó procesos fundamentales como el autodescubrimiento, la revelación de la identidad y las transiciones de género, develando que, para estos jóvenes, la educación no es solo un derecho, sino un campo de resistencia cotidiana.

La identidad como un proceso en movimiento

Uno de los hallazgos centrales del estudio es que la identidad trans no es una meta estática, sino un proceso fluido y en constante transformación. Muchos adolescentes reivindican su transición como un descubrimiento personal que no siempre depende de cirugías o trámites legales para ser legítimo.

En este camino, cobran un valor simbólico inmenso los denominados “pequeños cambios”. Gestos como el primer corte de pelo, elegir un nombre o verlo reflejado en la plataforma CREA y en la lista del liceo, funcionan como hitos afirmativos que transforman la autoestima y la seguridad personal de los jóvenes.

El internet como espacio de autoconocimiento y el efecto inesperado de la pandemia

Un punto novedoso de la tesis es cómo el aislamiento por el COVID-19 influyó en estas identidades. Para la mayoría, la pandemia fue una oportunidad para el autodescubrimiento al permitirles explorarse lejos de la mirada social y de la presión de la presencialidad escolar.

En este contexto, Internet aparece como una fuente “infalible” de información. Las redes sociales funcionan como “espejos sociales” donde los jóvenes se reflejan y encuentran comunidades que palían la falta de apoyo en sus entornos físicos. No obstante, este acceso convive con la desinformación propia del internet y una invisibilización de estas realidades dentro de la propia familia y la escuela.

El liceo: entre la exclusión y la "inclusión perversa"

La investigación identifica al sistema educativo uruguayo como un espacio profundamente cisnormativo. Dentro del mapa escolar, las clases de Educación Física destacan como el principal foco de malestar. Los vestuarios y el patio se vuelven escenarios de alta exposición donde las reglas binarias de “varones o mujeres” generan un estrés que pone a prueba el deseo de los estudiantes de permanecer en el sistema.

Por otro lado, muchos jóvenes sienten que para 'pertenecer' al liceo deben aguantar burlas o incomodidad, como si fuera un “peaje” obligatorio por ser trans. El autor llama a esto 'inclusión perversa': estás dentro del sistema, pero el sistema te exige sufrir para aceptarte.

Un hallazgo que desafía los prejuicios es que los adolescentes reportan mejores experiencias en liceos públicos masificados. La masividad les brinda un anonimato y una libertad de expresión que no encuentran en los colegios privados de matrícula reducida, donde se sienten más vigilados. Por otro lado, quienes residen en el interior del país señalan entornos más hostiles, con un trato menos respetuoso y menor acceso a servicios especializados

El doble filo de salir del armario

Hacer pública la identidad de género, conocido popularmente como “salir del armario”, es un acto de valentía que cambia la realidad del adolescente de forma inmediata. Funciona como una herramienta de doble filo: puede permitir una nueva filiación a una comunidad de apoyo, pero también conlleva el riesgo de perder el respaldo de la familia biológica

El autor identificó una posible “ruptura epocal” en cuanto a la posibilidad que tienen los jóvenes de verse reflejados en otras personas. En el pasado, sostuvo, las representaciones públicas y mediáticas de las personas trans eran predominantemente negativas, actualmente se constata a una de las primeras generaciones con la posibilidad de encontrar modelos con los que sentirse genuinamente identificados. Esto facilita no solo el desarrollo personal, sino que brinda orientación, motivación y alivio, aseveró.

Por los que vendrán

Entre las consideraciones finales, el autor destacó la actitud empática de aquellos que acudieron a la entrevista, teniendo la capacidad de descentrarse y pensar en los aún más pequeños con la intención de brindarles un mejor entorno. Los jóvenes apuntaron a distintas medidas que harían del liceo un espacio más amigable, como preguntar pronombres y nombres de preferencia a todo el alumnado desde el primer día, para no poner el foco en las personas trans, así como establecer protocolos claros de acompañamiento a los adolescentes y una formación continua para los docentes y funcionarios, evitándose la improvisación en el trato.

Finalmente, la investigación de Gelpi concluye que no basta con que los adolescentes "resistan" o "aguanten" el sistema. El título de la tesis, “Por quienes vendrán”, es un recordatorio de que el Estado debe cumplir su función como garante de derechos. Esto implica que las instituciones públicas no solo deben permitir que los jóvenes trans estén presentes, sino que deben ofrecerles un lugar de pertenencia real donde puedan desarrollarse sin tener que renunciar a su identidad para ser aceptados.

Sobre la tesis

La defensa de tesis de Gelpi tuvo lugar el pasado lunes 3 de agosto. El título de doctor le fue otorgado por la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), ubicada en la provincia de Santa Fe, Argentina.

La tesis, que obtuvo una calificación de 10 puntos, fue dirigida por la doctora Noemí Parra, mientras que el tribunal evaluador estuvo integrado por Lucas Platero (Universidad Rey Juan Carlos, España), Marcela Schenck (Universidad de la República) y Germán Prosperi (UNL).

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Publicado el Miércoles 19 Agosto, 2026

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