Procesos de simbolización, filiación psíquica y construcción subjetiva en niñas, niños y adolescentes.
Violencias en infancias y adolescencias: efectos subjetivos, tramas familiares e institucionales.
Infancias afectadas por femicidio íntimo y otras formas de violencia extrema: condiciones de alojamiento subjetivo y respuestas institucionales.
Dispositivos subjetivantes clínicos e institucionales en contextos de alta complejidad.
Mediaciones y mediadores terapéuticos en clínica psicoanalítica con niñas, niños y adolescentes.
Narrativa, lectura y producción simbólica en el ámbito educativo.
Ámbito educativo como espacio clínico-institucional: sufrimiento psíquico, inclusión y mediaciones subjetivantes.
Intervenciones interdisciplinarias en infancia y adolescencia: articulaciones entre clínica, trabajo social, educación y justicia.
Clínica psicoanalítica extramuros y producción de dispositivos universitarios con incidencia en políticas públicas.
Michel Dibarboure es Profesor Titular en Régimen de Dedicación Total del Instituto de Psicología Clínica de la Facultad de Psicología de la Universidad de la República. Magíster en Psicología y Educación (opción Niños y Adolescentes), Diploma en Psicoterapia en Servicios de Salud (opción Psicoanálisis) y doctorando en Psicología en la Universidad del Salvador (Buenos Aires).
Actualmente se desempeña como Director Académico de la Maestría en Psicología Clínica, Coordinador académico del Programa Problemáticas Clínicas de las Infancias y las Adolescencias, e integra las Comisiones Directivas del Instituto de Psicología Clínica y del Centro de Investigación Clínica en Psicología (CIC-P).
Desarrolla una línea de investigación aplicada centrada en problemáticas clínicas de infancias y adolescencias en contextos de pobreza, violencia y desamparo, con especial énfasis en el impacto del femicidio íntimo, los procesos de simbolización, filiación psíquica y construcción de porvenir en niñas, niños y adolescentes.
Su trabajo articula clínica psicoanalítica, investigación interdisciplinaria y transferencia a políticas públicas, mediante el diseño, implementación y sistematización de dispositivos subjetivantes clínico-institucionales orientados a sostener procesos de elaboración subjetiva en contextos de alta complejidad. En ese marco, desarrolla investigaciones y experiencias de intervención tanto en el campo socio-comunitario como en el ámbito educativo, entendido como espacio privilegiado de mediación simbólica, producción narrativa y alojamiento subjetivo.
Conduce equipos interdisciplinarios integrados por psicología, trabajo social y abogacía, y desarrolla tareas de supervisión interdisciplinaria en el marco del Punto de Acompañamiento a la Crianza (PAC), dispositivo universitario de atención clínica, social y jurídica orientado al acompañamiento de niñas, niños y adolescentes en situaciones de alta complejidad vinculadas a violencia extrema.
Entre sus principales contribuciones recientes se encuentran la elaboración de recomendaciones técnicas, rutas de abordaje, modelos de atención integral y dispositivos universitario-interinstitucionales orientados a fortalecer las respuestas públicas frente a situaciones de violencia extrema en la infancia, mediante procesos de coproducción de conocimiento situado con organismos públicos nacionales e internacionales vinculados a protección, justicia y políticas de infancia.
Centro de Investigación Clínica (CIC-P)
Dirección: Mercedes 1737 (EDIFICIO ANEXO)
Teléfono: (598) 2409 2227
Fax.: (598) 2401 1631
Intervienen las facultades de Humanidades y de Psicología, pero el objetivo es articular con diversos centros de investigación.
Con la intención de potenciar y condensar las distintas miradas que existen desde la investigación sobre la lectura y la escritura, el lunes se inauguró la sede uruguaya de la Cátedra UNESCO Red Interinstitucional para el Mejoramiento de la Calidad y Equidad de la Educación en América Latina con base en la Lectura y Escritura, más conocida como la Cátedra UNESCO para la Lectura y Escritura, una red de investigadores que se creó en 1996 y que actualmente tiene sedes en Argentina, Chile, Colombia, Brasil, México, Venezuela, Puerto Rico, Perú, Ecuador y Costa Rica. La cátedra se gestó en el Instituto de Lingüística de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE) de la Universidad de la República (Udelar), y el lunes, aprovechando la apertura del simposio regional “Investigación en lectura y escritura: miradas interdisciplinarias”, las docentes Beatriz Gabbiani y Virginia Orlando presentaron la nueva sede.
Gabbiani aseguró que la presentación es “el inicio de un espacio en construcción”, que nace bajo la premisa de que “el estudio de la lectura y la escritura debe ser hecho desde múltiples miradas”, lo que se fortalece con el hecho de que, según la docente, “hay muchos investigadores en la temática”. En el proceso de creación de la sede también participaron activamente docentes de la Facultad de Psicología (Fpsico) de la Udelar, pero las docentes aclararon que el objetivo es articular acciones también con otros centros de investigación que tengan como objeto de estudio la lectura y la escritura desde la perspectiva de la educación. “La idea de que una sede se asiente en la Universidad no debería pasar por una concepción torremarfilista de la investigación, sino que, por el contrario, es un espacio de compromisos, en el que realmente nos importa la educación”.
Para Orlando, en la medida en que los equipos de investigación desde áreas como la psicología o la lingüística “confluyan o puedan intercambiar, potencian la mirada crítica y la reflexión sobre las necesidades de trabajar comprometidamente desde la educación: no una investigación que mire desde afuera, sino los docentes trabajando y aportando desde las investigaciones a consolidar nuestras prácticas”.
En la cátedra se le da un rol central a la lectura y la escritura en el proceso de aprendizaje. “La educación es un espacio, un ámbito en el cual el lenguaje juega un papel muy importante que debe ser trabajado, no puede ser desatendido o pasado inadvertidamente. Simplemente entender la lectura como una decodificación y la escritura como un proceso de codificación, en un ejercicio casi mecánico, involucra dejar afuera muchos aspectos sofisticados que tiene que ver con qué sentido social le damos a escribir y a leer en determinadas y variadísimas circunstancias, y que no pasan sólo por lo que hacemos dentro de la escuela, el liceo, la universidad; pasa por nuestra vida cotidiana en una sociedad occidental letrada, en la que estamos inmersos en la letra y no sólo en la voz y en la imagen. Las nuevas tecnologías no sustituyen los actos de lectura y escritura, sólo abren nuevos ámbitos en los que también circulan acciones vinculadas a la lectura y la escritura”, reflexionó Orlando.
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