Con gran tristeza y pesar informamos el fallecimiento del docente de nuestra casa de estudios Ay. Nahuel Suñol en el día de ayer, 01 de febrero de 2026, vinculado desde octubre de 2022 al Instituto de Psicología de la Salud.
Expresamos nuestras condolencias a familiares, amigos y afectos cercanos.
Queridas/os compañeros.
Estamos muy conmovidos por la partida de nuestro querido compañero Nahuel Suñol. Un ser entrañable, inteligente y solidario. Lo vamos a recordar con su sonrisa franca, su mirada profunda y su rebeldia. Quedaron muchas vidas por vivir, muchas ideas y abrazos por compartir, muchas marchas por andar.
Estarás siempre en nuestros corazones.
Tu equipo, Programa Género, IPSalud
A partir del martes 27 de enero se habilita la agenda de inscripciones para cursar materias en el Programa de Culminación de Estudios Secundarios (ProCES) de la Universidad de la República.
La convocatoria permite cursar materias de 4°, 5° y 6° año de educación secundaria durante el primer semestre del año 2026, de marzo a julio.
Las materias se dictarán de forma presencial de lunes a jueves en el horario de 13 a 21 horas.
Los cupos disponibles para el próximo semestre son:
Un diálogo entre referentes académicos regionales concordó en que la universidad pública enfrenta hoy un doble desafío: sostener su función social frente a los embates de las nuevas derechas y repensar sus dispositivos formativos en un contexto de aceleración tecnológica, precarización y transformación de las subjetividades. Durante el intercambio se abordaron cuestiones como planes de estudio diseñados para otro tiempo, la dificultad para procesar los efectos de la pandemia y una juventud atravesada por la imposibilidad de imaginar futuro. La salud mental apareció entonces como un campo ético y político desde el cual disputar el sentido común mercantil, defender lo público y reconstruir lazos, temporalidad y esperanza colectiva.
La salud mental no es un problema individual ni estrictamente clínico, sino un campo atravesado por los derechos humanos, la memoria, las condiciones de vida y las responsabilidades colectivas. Así lo afirmaron los ponentes de una mesa de diálogo que cuestionó el encierro, la medicalización y la naturalización del sufrimiento, e insistió en pensar la salud mental como posibilidad de una vida digna, vivible y en comunidad. Desde el trabajo, las juventudes, las memorias del terrorismo de Estado y la implementación de la Ley de Salud Mental, las intervenciones convergieron en una misma urgencia: transformar las prácticas, los saberes y las políticas que hoy producen exclusión y malestar.